Preguntas comunes sobre la enseñanza católica y la inmigración

A continuación se presentan las preguntas más comunes que los católicos pueden tener con respecto a la enseñanza de la Iglesia sobre inmigración y el cuidado la Iglesia a los migrantes. Las respuestas se basan en las enseñanzas de la Iglesia, que incluyen el Catecismo de la Iglesia Católica y la guía de las encíclicas papales.

¿Aboga la Iglesia católica por “fronteras abiertas”?

No. El Catecismo establece que las autoridades políticas “pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas”.1 Esto incluye el derecho de un país soberano a regular y asegurar sus fronteras. Sin embargo, la Iglesia sostiene que este derecho debe balancearse siempre con el deber de acoger a los recién llegados con caridad y respeto por la persona humana, así como con los derechos a la vida y a la libertad religiosa.

¿Qué dice la Iglesia sobre la inmigración ilegal y los inmigrantes indocumentados?

La Iglesia católica afirma el estado de derecho y fomenta el uso de vías legales de inmigración. La Iglesia no fomenta la migración innecesaria o irregular: “Lo ideal sería evitar la migración innecesaria”.2 El Catecismo afirma que “el inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas”.3

Los migrantes forzados, como los refugiados y los solicitantes de asilo, pueden verse impedidos de solicitar un visado o algún otro permiso previo para entrar en el país porque se enfrentan a situaciones que ponen en peligro su vida u otros riesgos graves. El elemento de peligro o de desplazamiento forzoso da lugar a un derecho humano para buscar protección por medios irregulares en lugar de migrar por los canales ordinarios. Dentro de la realidad de la entrada irregular a Estados Unidos, las autoridades deben proteger la dignidad y la seguridad de las personas vulnerables de las formas de maldad como la trata de personas, la explotación laboral o el tráfico sexual.

¿Por qué las organizaciones católicas atienden a las personas que entran en EE. UU. sin autorización?

Fieles al mandato de Jesús de “acoger al extranjero”, las organizaciones afiliadas a la Iglesia católica atienden las necesidades humanas básicas de los migrantes en reconocimiento de su dignidad inherente dada por Dios y como un signo visible del amor y la misericordia de Dios hacia los necesitados. El papa san Juan Pablo II dijo que “Como sacramento de unidad y, por tanto, signo y fuerza vinculante para toda la raza humana, la Iglesia es el lugar donde los inmigrantes ilegales también son reconocidos y aceptados como hermanos y hermanas. Es tarea de las diversas diócesis garantizar activamente que estas personas, que se ven obligadas a vivir fuera de la red de seguridad de la sociedad civil, puedan encontrar un sentido de hermandad en la comunidad cristiana”.4

¿Qué servicios proporcionan las organizaciones católicas a los migrantes y refugiados?

La Iglesia proporciona ayuda humanitaria a los migrantes y refugiados, a menudo a petición de los gobiernos locales, estatales y federales. Entre los servicios que prestan las organizaciones católicas se encuentran los de reasentamiento e integración a los refugiados legales recién llegados, servicios jurídicos de inmigración de bajo costo y necesidades humanitarias básicas como: alimentos, ropa limpia, atención médica y refugio temporal. La Iglesia y su clero también se esfuerzan por dar acceso a los sacramentos para los migrantes, incluyendo hacerlo en sus lenguas maternas.

¿La USCCB obtiene beneficios de sus programas para migrantes y refugiados?

No. Los Servicios de Migración y Refugiados de los obispos de EE. UU. reciben fondos federales para ayudar al reasentamiento legal de refugiados que han sido aprobados por el gobierno federal, pero los costos del programa superan los fondos recibidos para el programa. Un informe independiente confirmó que las cifras financieras de la USCCB indican que se gasta más en el reasentamiento de refugiados de lo que se recibe del gobierno federal. Por ejemplo, en 2023, la oficina de los obispos de EE. UU. gastó 134 millones de dólares en servicios, mientras que recibió 130 millones de dólares del gobierno federal. La USCCB también señala que la mayor parte de los fondos recibidos del gobierno federal se transfiere a organizaciones locales, como las agencias regionales de Caridades Católicas, que atienden directamente a estos recién llegados.

  1. Catecismo, No. 2241 
  2. Fratelli tutti, No. 129 
  3. Catecismo, No. 2241 
  4. Mensaje del papa Juan Pablo II para el Día Mundial de la Migración, 1996 

La foto es cortesía de la Diócesis de Lansing.